|
Llueven las palabras
Bajo una espesa neblina
que esponja y encharca
el ambiente se enmudece
más y más. Las personas,
las cosas, las cosechas;
con la brumosa orfandad
que dolorida tiembla.
Lejana el agua cristalina,
la transparencia de la luz,
el murmullo del arroyo,
los nidos de las cigüeñas.
Pedrisco de frases hechas
emponzoñan y degradan.
Pertinaz la inclemen
Poesía Unida, Editorial Nuño, 2009
|